Te enseño mi vuelo para equivocar tu rumbo. Sígueme.

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Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mudo. Ronco a compás de Martinete.

Límites

Mi indignación si tiene límites. Al norte  limita con mi estupidez por dejar que las injusticias lleguen hasta allí tan lejos, adonde nunca debieron llegar. Al este se encuentra la supuesta claridad absurda que me sorprende por las mañanas y me hace creer que las cosas van a mejorar de un día para otro pero que en pocas palabras se diluye “como lágrimas en la lluvia”. Mi disgusto limita al oeste con el miedo a la penumbra de la soledad y la sensación angustiosa que me produce la noche oscura del alma. Y el sur. El límite más atractivo y a la vez más peligroso, adonde me inclinan mis pasiones y sueños. Ese límite lo pongo yo mismo en mi vida.
Mi indignación claro que tiene límites.

Y espero tener fuerzas para no sobrepasarlos y ver que ocurre más allá de los limites de mi indignación.