Te enseño mi vuelo para equivocar tu rumbo. Sígueme.

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Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mudo. Ronco a compás de Martinete.

Protagonismo

Aunque el tiempo pase no puedo olvidarme de tu cara.
Aula grande.
Tiempos de magia.
Yo entonces creía en las princesas y en los cuentos con final enrevesado.
Pero siempre era yo el protagonista.
Y tu con tu seriedad y con tus botines negros y tu flequillo largo y suelto sobre la cara hasta la boca y tu aire de distinción entre todos aquellos -yo incluido-que no sabíamos donde estábamos ni adonde queríamos llegar.
Y ahora me pregunta que habrá sido de ti y de tu aire misterioso y de tu andar felino y de tu mística ausente. De tu mirada perdida.
Suponemos que eres feliz?
Aunque en mi imaginación te sigo viendo enrevesada de amores y distante con los absurdos.
Y te envidio por tu belleza serena y tu caminar de gacela en medio de una turba de idiotas (yo el primero por no decirte: "me gustas tu...")
Perdoname.
Supongo que eres feliz.
Y tu eres la protagonista.

La Verdad.

En la imaginación de los poetas siempre hay un ogro y una escalera sin fin.
Una muralla que no se puede atravesar y un puente que no cruza nadie.
Un sitio equivocado o desconocido o quizás olvidado.
Una cueva acogedora con olor a animal.
Oscuridad y Luz en tiempo infinito.
Aceptación de los muertos que regresan charlando animadamente con sus familiares.
Una conversación trascendente consigo mismo.
El aura de un ángel que los visitó una tarde aburrida.
El despeinado rumor de la melancolía.
La infancia de un poeta es la infancia del Hombre.
Atrapado en si mismo, buscando opciones para vivir.
Porque las caras no son nada si no son fotografiadas.
Es necesario tener pruebas, no basta con la Palabra.
Y de eso si somos capaces de vivir.
De recuerdos serigrafiados en papeles.
Yo prefiero la Historia contada por los Poetas.
Aunque no la entienda.
Se que es la Verdad.

Instante

Breves suelen ser los gestos que pasan inadvertidos.
Brevos los guiños al destino.
Como suspiros entrecortados.
Como un destello de tu luz. 
E=mc2. La energía de un cuerpo resulta de multiplicar su masa por la velocidad de la luz al cuadrado.
En la orilla del mar viven instantáneos secretos que no saldrán de mi boca.
En el viento que te despeina reina el misterio del cosmos.
Resulta que antes todo estaba en densidad infinita sin ser.
Un breve guiño del destino, un gesto inadvertido como un suspiro entrecortado originó un destello de luz.
Y un plasma de palabras extrañas recorrió el universo buscando espacio y tiempo infinito.
Tenemos que considerar que no podemos estar presentes antes de nacer.
Aunque las grabaciones del portero del chandal negro tengan validez en el juzgado, no nos juzgarán por lo que hicimos sino por lo que somos.
¡Que pena morir sin ver venir el Apocalipsis de San Juan!

A veces dicen que hablo mientras duermo palabras incomprensibles.
Y despierto comprendiendo todo.
Solo un instante.

Cold.

En invierno la vida se enfría. 
Y consentimos que el alma siga facturando emociones y letargos, escalofríos y suspiros, mas allá de la frontera donde el viento se remansa. 
Esperamos que llegue un ave fénix de nuevo plumaje y además que traiga buenas noticias.
Pero no todos vemos o sentimos esto con la misma claridad. 
Angustia, desidia, llanto, desesperanza, desilusión y "solitario, triste y final" nos amenazan y anestesian. 
Parálisis y paresias. 
Duelo.
Supongo que el paso de los años no nos hace frío en el alma y anestesia de sentimientos.
Que no tiene nada que ver febrero helado con tu ausencia, tu lejanía.
Y tu -mujer curiosa y joven- que me lees y me interpretas: 
¿Que crees que pasa con las almas en invierno? 
¿Se adormecen? 
Llegará.


Por si acaso...

Me esfuerzo por no ser el mismo de siempre.
Quiero cambiar las apariencias sin que se note mi ausencia.
Un silencio algo mas largo que un anuncio de la tele no quiere decir que este despistado de una larga vida de complicidades. Pienso, luego pienso.
Quiero estar donde nunca me escondí y seguir presente donde me encuentren los que me busquen con  alegría. 
Pero aun me siento casi siempre observado por cientos de ojos con pupilas oscuras e iris de armadura cenicienta sin vida y colores metálicos. Y me escondo de esas gafas negras apestosas que provocan nauseas. Blanco y negro. Crímenes. Horror. 
Y absurdas palabras que quieren dar lecciones de moral sin saber una sola frase de las contenidas en el alma humana.
Solo recitan párrafos contenidos en los libros caducos. De libros escritos por criminales se vanaglorian. Libros inútiles que solo dañan el alma humana.
Las linternas que den luz de luna llena en noche de verano me hallarán.
Bañandome en la mar por la noche, borracho y en pelotas vivas, emborrizado de arena cristalina, suplicándole a la luna que no se vaya y que no deje de iluminar nuestras inservibles oraciones paganas. 
Por si acaso, rezo...