Te enseño mi vuelo para equivocar tu rumbo. Sígueme.

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Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mudo. Ronco a compás de Martinete.

¿O sí?

En poco tiempo se harán realidad muchos sueños. Será posible comprarlos. De hecho ya podemos comprar viajes estelares y apartamentos en el fondo de los mares. Pero no me refiero a eso. 
Quiero decir que en el futuro cercano la "felicidad" humana consistirá en como conseguir dinero para comprar Trucos de Magia que hagan salir de la chistera ilusiones, esperanzas, alegrías, sonrisas, compañía, amistad, cariño, ternura... 
Un Mago será el director de la Orquesta. 
Será el Domador de un Gato Negro de grandes ojos que todo lo ven y que necesita run-run de murmullos sin gritos estridentes para no despertar y cazar ratones.
Pero la música que domestica al Felino tendrá un alto precio para nosotros.
Pagaremos por la salud igual que ahora pagamos por tener electricidad o agua potable.
Pagaremos por conversar entre personas que no sean de la misma familia.
Pagaremos por tomar el sol.
Pagaremos por respirar aire no contaminado.
Pagaremos un alto precio por soñar sin tener terrores nocturnos. 
Pagaremos por sonreír. 
Pagaremos por recordar nuestro pasado. 
Pagaremos por sobrevivir.
Por caminar, correr, saltar, jugar, oler una flor, mirar un paisaje, dar un abrazo, besar, llorar, tener emociones, esperar, considerar, opinar, decidir, actuar, gritar, reír, respirar, cantar, leer, escuchar, amar...
Pagaremos y haremos realidad nuestro sueño.
Pero nunca seremos Libres.
Nunca seremos Felices.
¿O si?

Mi padre.

Si por algo me gustaría que hubiese "mas allá" es para volver a verte.
Aunque te entremetes cada vez que quieres -como no podía ser de otra manera- en mi subconsciente, en mis vividos sueños tan reales, casi siempre en nuestro Rompido de entonces con tanta arena blanca delante de casa y esas losetas tan pesadas que formaban caminos preciosos hacia la felicidad.
En mis sueños te veo guapo y pensativo como siempre, hombre de pocas palabras pero de miradas que lo dicen todo y de movimientos siempre atractivos y útiles. 
Todos aceptamos tu presencia con naturalidad. La tata Meme está feliz. Seguimos en la vieja casa de siempre. 
Aunque sabemos que ya existe una nueva vivienda más moderna y acogedora dispuesta para mudarnos, nos resistimos a irnos y abandonar el salón tranquilizador, nuestros viejos cuartos de losetas de colores y de literas metálicas, dormitorios de techos altos y muros partidos, la cocina multitudinaria, el patio soleado... Ya casi no quedan muebles en la vieja casa pero seguimos allí como prisioneros, durmiendo en el suelo y sin luz eléctrica, sin agua creo... solo por que tú estas allí.
Con nosotros.

Susurros

La palabra en sí no suena bien dicha en voz alta. Pero susurrar las palabras ya demuestran su intención. Un susurro tiene intenciones secretas, eróticas casi siempre o amenazadoras a veces, pero inquietantes. La persona que susurra pretende llegar al centro de nuestras pasiones y obsesiones. Nos conmueve con el viento de su voz en el ala de la oreja y su efecto inmediato en las entretelas del alma. Es un soplo de aire cálido que va directo al cerebro sin que se entere nadie. Un envite a cometer pecados veniales. Una tentación a amar y ser amados de mil formas diferentes.

Un susurro cambia de color mil veces en un segundo y de sabor y de olor antes de que sea dicho. Se difumina en nuestra piel como un maquillaje perfecto. Se absorbe y nos nutre de deseos. El susurro no se oye, se siente; no se entiende, se digiere.

El acto de susurrar es en sí mismo poético. Implica complicidad y a la vez desconocimiento mutuo. Es un deseo de ser escuchado ocultando nuestra cara para que se oiga nuestra verdad más profunda sin intermediarios. Sin miedos. Sin reproches. En calma y sosiego. Lo dicho susurrando debe ser respetado.

Aunque no sepamos lo que signifique.

Tu piel

La piel morena significa.
Es un dato mas de la persona analizada.
¿Dignifica?
Mas bien rectifica el color natural de nuestra piel.
La dignidad no viene implícita en el color de nuestra desnudez.
Ni en el color del uniforme militar.

La piel es única.
Exactamente la misma para todas las personas.
Sea albina, blanca, parda, amarillenta, cobriza, tostada, azul, verde, gris, marrón o negra.
Y si hubiese otros colores de piel lo añaden ustedes sin problemas.
El sol no cambia el color de nuestra piel más allá de unos peligrosos morenos forzados.
Todos tenemos la misma piel.

Pero el el color de tu piel me vuelve loco.
Tienes el arco iris fundido en cada poro de tu piel.
Un destello de luz en cada célula.
Una candela suave y reconfortante en las entrañas.
Faroles antiguos de gas y luz amarillenta dejan tu huellas al pasar.
El silencioso ocre del aura que te rodea.
Azul de respirar el aire que respiras.
Pupilas negras en el verde iris.
Piel blanca o negra o amarilla.
Mestiza tu.

Mestizada piel de mil años mil de amores y desamores entre enemigos.

Yo quiero ser una mezcla de mil colores.
No quiero ser puro.
Ni blanco ni negro ni ocre ni amarillo.
No necesito color distinto de piel.
Ni quiero ser.
Solo quiero estar.

Contigo.

Terapia

Quiero que sepas que muchas veces me acuerdo de ti. Sobre todo de tu mirada tranquila, a veces muy triste. Y me acuerdo de tu manera de hablar sosegada y terapéutica. Tu me explicabas lo que yo no quería oir. Pero en aquel tiempo yo quería huir sin saber cuando ni adonde. Y tu no quisiste huir conmigo, ni siquiera un rato un poco mas largo que una cita robada. Lo lógico y sensato. Me hago la absurda idea de que te inventaste un novio fantasmal para alejarme de ti. Buen recurso. Y la infusión de apaciguadora de Roibos.
Se que te fuiste de Londres. No sé por donde andarás ni que suerte has tenido. Pero creo que volveremos a encontrarnos porque a veces reconozco tu olor al caminar por calles estrechas. Y te evoco escrutándome con una mezcla de interés, de pasión, de incomprensión y de cansancio. 
Y echo de menos tus respuestas.
Y tus preguntas.
Y tus silencios.
Y tu mirada profunda y mágica.
Y tus lágrimas.
Y el temblor de tu cuerpo.
Y tus movimientos de gata.
Y tu sonrisa.
Y tu soledad.
Y tu tristeza.
Y tu coherencia.

Nunca te di las gracias.
Hoy lo hago.



Abre los ojos.

Esta aceptado universalmente que las personas debemos modificar nuestro aspecto. Casi cada día renovamos nuestro vestuario, nuestra ropa cambia de colores y de texturas, cambiamos de peinado y de color de pelo, de adornos, de reloj y de sombreros. 
Nuestra piel se cambia sola cada día por una un poco mas vieja. Nos arrancamos el pelo con navajas y tijeras y con ellas nos cortamos las uñas. Sacamos con química el bello vello de sus lugares ocultos. 
Nos tatuamos amores y dioses lejanos con tinturas indelebles, nos abrimos orificios prohibidos y nos cerramos heridas con suturas de tripas de animales, nos sacamos la grasa de aquí y la ponemos allí, las prótesis metálicas y de materiales diversos las aceptamos como parte de nuestra biología, hasta cambiamos de cara voluntariamente cada vez que nos miramos un momento al espejo para reconocernos en cualquiera de ellas aunque sea un solo segundo.

Pero nos cuesta la misma vida cambiar de opinión y de razón, de ética, de moral y de filosofía. 
No sabemos aceptar el fluir cambiante de los acontecimientos cotidianos. Y eso que ellos son nuestros guías espirituales, nuestros dioses de andar por casa.
La vida es eso que pasa cada segundo agotándose en su constante cuenta atrás y cambiandonos constantemente.
Un solo instante, un suspiro, un reflejo de luz, un silencio mas estridente, un movimiento imperceptible que para ti no significa lo más mínimo, puede ser para mi una revelación. 
Y entonces debo cambiarlo todo.
Sin dudarlo.
Como ahora.
Abre los ojos y mira.
Y verás.


Matar al mensajero

Matemos al mensajero y podremos depositar su cadaver ante la puerta de nuestros enemigos. 
Un camino que habremos de hacer con un cadáver lleno de malas noticias, sin féretro ni ataúd que las pueda ocultar. 
Malos augurios lloviznan nuestras ropas.
No nos bastarán todas las flores que arranquemos por el camino para disimular el olor a podrido de nuestros infame acto criminal.
Ni siquiera a la puesta de sol se difuminara nuestro rictus de terror irracional que adquiere la cara de quien quitó la vida a un inocente. 
La noche no calla. 
La tiniebla aúlla dentro de nosotros como un lobo solitario que nos recuerda - acúfeno sórdido - que ha sucedido. 
Una lechuza blanca nos hipnotiza al pasar y nos obliga a recordar nuestra verdad. 
La única verdad. 
El miedo.

Suposiciones.

Supongo que aquellas flores que un día corté con tanto amor siguen frescas en tu corazón y conservan el olor que perfuma aun tu pelo y tu piel.
Supongo que los versos que tan enamorado escribí en la servilleta de aquel nuestro bar y que escondí entre tus papeles los conservarás como un tesoro.
Supongo que las cartas de amor casi diarias de aquel verano tan largo, pastoso y tan lejano, las leerás de vez en cuando con lágrimas en los ojos.
Supongo que las viejas fotos de mi ñiñez y adolescencia las conservas bien guardadas con tus secretos personales.
Supongo que de vez en cuando piensas en mi igual que yo ahora te recuerdo y te escribo estas palabras.
Supongo...
Porque la verdad es que nunca hablamos de esas cosas.

Malos sueños

Cuando me desvelo en medio de la noche me gusta mirar por la ventana a la calle vacía y ver las luces de los semáforos que brillan muy elegantes. Los coches no circulan y están abatidos en filas, adormilados y ausentes, y me parecen como grandes cucarachas americanas o africanas, me dan un poco de miedo. De la avenida solitaria se desprende una bruma que parece que sale del subsuelo, casi imperceptible, que se va elevando y se desperdiga por los portales y busca ventanas mal cerradas y portillos abiertos. 
Yo se que son los malos sueños, las pesadillas que buscan acomodo en nuestro cuerpo. Son los malos humores que intentan asaltarnos aprovechando la noche para infectar nuestro descanso. Me escondo detrás de los visillos y me quedo observando esa bruma silenciosa y traicionera que produce desasosiego, angustia, a veces terror... y que convierte un pacífico sueño en una interminable tortura. Yo le he padecido algunas veces y al despertar estaba confuso, irritable, cansado, asustado...
Y pienso que el antídoto de estos sueños viciados debe ser el buen humor -que me lo imagino casi transparente y algo fluido-, la confianza, la serenidad de ánimo, la aceptación de nosotros mismos y de nuestras limitaciones y de nuestras circunstancias vitales... lo cual no es fácil, no.
Pero cuando vuelvo a mi cama me armo de valor y dejo abierto un resquicio en la ventana para no tener miedo al miedo.
Y duermo a pierna suelta soñando con los angelitos.
Casi siempre...

Mi Papa.

Ahora mismo un grupo de hombres Cristianos Católicos están reunidos en Roma buscando inspiración del Espíritu Santo para elegir a un nuevo Papa, transmisor de información entre Dios y nosotros los hombres.
Pero no solo será un representante de Dios en la tierra para los bautizados católicos, sino que logicamente al ser Dios Universal, el elegido será un Papa Universal para todos los hombres, practiquen la religión católica o no, sean creyentes o agnósticos o ateos.
Y este Papa Universal velará por la Igualdad de todos los Hombres que existen sobre la faz de la Tierra.
Y Dios lo iluminará con la Certeza, la Paz, la Bondad, la Concordia, la Sabiduría, la Tolerancia, la Paciencia, la Ciencia, la Honestidad, la Prudencia, la Empatía, la Humildad, la Serenidad.. le llaman a un compendio de todo esto La Gracia Divina.
Yo quiero que el Papa traiga Luz, Razón y Verdad.
Amor a Todos los Hombres.
Por igual.
Amen.

Prisionero.

Me entrego a ti sin condiciones, como un sonámbulo que no despierta y camina perdido entre las flores pisando las mas bellas.

Me entrego a ti sin una razón y sin esperar palabras de consuelo me dejo arropar entre tus brazos sintiendome en el cielo.

Una sola palabra de tu boca, un destello de brillo de tus ojos, el resplandor del sol en tu pelo o acaso una lágrima atrae mi atención toda una vida y busco en tu mirada mi consuelo.

Me entrego a ti con la poesía, con la voz callada retorcía de quejíos y de oraciones al dios nuestro de cada día.

Me entrego a ti en cuerpo y alma, como un prisionero que no espera libertad si no es contigo... porque te lo debo decir Amor: te Quiero.

¿Piedras?

Se que las cosas son como son.
Se que tu eres como eres.
Se que yo soy como soy.
Y que la vida es como es.
Y que el que este libre de pecado que tire la primera...
¿Piedra?
Que cada palo aguante su vela.
Que los años no pasan en balde.
Que no somos de...
¿Piedra?
Porque la vida te da sorpresas.
Y a mi también.
Y en todas parten cuecen...
¿Piedras?
Porque esto son habas contadas.
Que no hay mas cera que la que arde.
Y que al pan, pan, y al vino...

A buen entendedor...
Piedras.