Te enseño mi vuelo para equivocar tu rumbo. Sígueme.

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Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mudo. Ronco a compás de Martinete.

El Color del Dinero

El Dinero es una Mierda. 
Pero esa Mierda tiene Dueñ@. 
El Dinero tiene cara y sexo y color y olor.
Putrefacto.
Olor.
A Mierda.
Sabor.
Y sabe a Herencias y a Catafalcos.
A Tumbas.
A Podredumbre.
A Avaricia.
A Codicia.
A Soledad.
A Nada.
Yo no quiero pertenecer a ese gran grupo de Mierda que solo piensa en el Dinero.
Yo quiero ser sensato y vivir sin avaricia, codicia, soledad, nada...
Quiero tener Algo.
Pero que no sea Dinero.
Así seré Rico.
Y estaré Vivo.
Lo que me resta de Vida.
Sin Dinero.
EPITAFIO.
Amén.

Obsesión

La Obsesión es como una potente droga. 
Se va introduciendo dentro de tu cerebro alojándose en  los espacios entre las neuronas e impregnando a estas del humor viscoso que rezuma. 
Nubla la mente que ocupa. 
La verdadera Obsesión aturde el funcionamiento de las conexiones cerebrales y va convirtiendo al obsesivo en un neurótico cegato que no ve más allá de sus zapatos. 
Un perturbado por su idea obsesiva.
Un enfermo.
Pocas veces un genio.
O un poeta.
Alguien que sufre.
Un loco.
¿Un cuerdo?